De acuerdo con las estadísticas entregadas por la Gobernación del Cesar el año pasado se retiraron 8 mil niños de los estratos bajos de las aulas de clases, lo que equivale al 37 por ciento de la población matriculada. La alarmante cifra de deserción educativa obedece en gran parte a la carencia de alimentos en las familias de escasos recursos. Así se desprende de un análisis realizado por la administración seccional, cuyo propósito es bajar estos niveles a un 15 por ciento en el 2005 y continuar en los próximos años hasta llegar a índices inferiores al 5 por ciento. |