Boletín Informativo N°9 | Abril/Junio 2007

Imprimir esta página Descarga el boletín completo en formato pdf

Hacia una modernización del sector

La implantación de modelos de información y
gerencia, la gestión enfocada al mejoramiento
continuo y la calidad, la incorporación y desarrollo
de tecnologías de Información y comunicación en los
procesos de enseñanza y administración son algunos de
los caminos que conducen a la modernización de las
instituciones de educación superior.
 

ilustracion

En la sociedad actual, definida como sociedad del conocimiento, la educación superior juega un papel central, sobre todo en países con economías en expansión, que deben adaptar sus estándares de producción, distribución y desarrollo tecnológico a un mundo globalizado cada vez más exigente, y garantizar que el crecimiento y los cambios económicos y sociales suscitados por el desarrollo lleguen por igual a todos los sectores de la sociedad.

En este contexto, hablar de modernización de las instituciones de educación superior tiene dos sentidos. Por un lado, se refiere al rol protagónico de la educación en los procesos de desarrollo social, económico y tecnológico de una sociedad, y por otro,
está relacionado con la propia modernización de las instituciones como organizaciones que deben adaptar sus procesos a las cambiantes condiciones del entorno.

En el documento Visión 2019 de 2006, que forma parte de los textos orientadores del Plan Decenal de Educación, el Ministerio de Educación Nacional propone una serie de ámbitos específicos en los que el sistema educativo de nuestro país debe proyectarse
hacia el futuro, tomando como punto de referencia la fecha en que se cumplen los 200 años de nuestra Independencia.

Entre los temas contemplados se encuentran: la necesidad de un aumento en el acceso a la educación superior para alcanzar una cobertura del 50%, el mejoramiento de la calidad y la pertinencia de la educación superior, y el fortalecimiento en la gestión de las instituciones a través de mecanismos de financiación apoyados en nuevas formas de gobierno y gerencia. El cumplimiento de estas metas guarda estrecha relación con la modernización de la educación superior.

Con miras a consolidar las formas de gestión del sector, el Ministerio de Educación Nacional trabaja en la optimización de los sistemas de información sobre educación superior, lo que está exigiendo a las instituciones la incorporación de sistemas eficaces de recolección y manejo de la información. El diseño técnico y conceptual del Sistema Nacional de Información, Snies, establece mecanismos de conexión con la fuente primaria de los datos, es decir, con las instituciones de educación superior, lo cual implica la automatización en el reporte de la información por parte de las mismas.

Las instituciones deben estar entonces en condiciones de realizar esta actividad de forma organizada y automática, proceso que ha demandado grandes cambios al interior de las mismas. A 2007 las 279 instituciones de educación superior registradas han implementado el Snies, sin embargo no todas cuentan con sistemas óptimos para cumplir eficientemente con el deber de reportar la información al Ministerio.

Para ello, el Ministerio adelanta en la actualidad un programa de financiamiento de sistemas de información de las instituciones de educación superior. El objetivo de este programa es financiar total o parcialmente los proyectos para la adquisición de sistemas de información, a través de la constitución de un fondo de préstamos.

Este fondo cuenta con 1.082 millones de pesos que serán administrados por el Icetex, con una modalidad de crédito reembolsable, a partir de una tasa de interés anual del 8.55%.

El programa beneficiará en principio a instituciones privadas, aportando hasta un 70% del valor total del proyecto, de modo que este debe ser cofinanciado al menos en un 30% por la institución que lo presenta. Para su aprobación, cada proyecto debe definir un plan estratégico sobre la implementación y uso de la tecnología necesaria, identificar procesos claves en la gestión de la institución (misionales, de apoyo y de direccionamiento), definir los requerimientos y presentar propuestas realizadas por distintos proveedores convocados.

Se trata de una política que estimula la modernización de la gestión al interior de las instituciones de educación superior, optimizando su relación con el Ministerio y haciendo transparente y eficiente el sistema de la educación superior en su conjunto.

Ante el cambio

A la implementación de sistemas de información y gestión se suman estándares de calidad, evaluados y medidos a través de indicadores, como políticas de modernización. Este segundo componente lo conforma el Sistema de Indicadores de Gestión, con el que se busca proyectar la educación superior hacia estándares de calidad acordes con el mundo contemporáneo. El Sistema de Indicadores describe la situación actual de las instituciones, y a la vez permite proyectar a futuro planes de gobierno y administración, consolidando procesos y programas eficientes, y replanteando aquellos que no contribuyen
a la modernización y desarrollo del sector.

La modernización implica, así, reformas de la organización, el gobierno, la gestión y la administración al interior de las instituciones. En el ámbito académico, exige procesos de actualización curricular constantes y dinámicos. En el campo económico, requiere nuevos esquemas de financiamiento y alianzas estratégicas con el sector productivo. En el área administrativa, obliga la agilización de la gestión institucional en facultades y departamentos para generar intercambios y dinámicas con el mundo exterior que faciliten diversificar y proyectar su misión a la sociedad.

La modernización supone también renovaciones tecnológicas, como la incorporación de tecnologías de información y comunicación en los procesos de enseñanza- aprendizaje, así como el estímulo permanente de la investigación, la innovación y la generación de conocimiento. En este aspecto, el Ministerio de Educación Nacional ha firmado convenios con instituciones de educación superior para incentivar la catalogación y adaptación del material educativo digital existente en las instituciones y propiciar la colaboración e intercambio de dicho material entre la comunidad académica nacional.

Del mismo modo, la modernización conlleva trabajar conjuntamente la dimensión local del saber y la academia, que fortalece la pertinencia de la educación superior, pero también la dimensión global a través de la internacionalización de los programas y las instituciones. De esta manera, el sector de la educación superior en Colombia estará preparado para afrontar los retos del mundo contemporáneo con la formación de un talento humano dinámico, eficiente y comprometido con el desarrollo del país.

Siguiente

Arriba