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Con el objetivo de disponer de una mirada común sobre la deserción estudiantil, el Instituto para la Educación Superior en América Latina y el Caribe, Iesalc, realizó en septiembre de 2005, en la Universidad de Talca, Chile, el “Seminario Internacional: Rezago y Deserción en la Educación Superior”, que contó con la participación de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Uruguay y Venezuela. El evento sirvió de escenario para intercambiar experiencias, enriquecer el concepto y fijar parámetros de referencia sobre cómo entender y contrarrestar el fenómeno, sobre el cual cada país maneja criterios diferentes.
Los porcentajes de deserción se estimaron a partir de una metodología común, que, de manera simplificada, consiste en calcular la relación entre los graduados de un determinado semestre o año y los estudiantes de primer curso que ingresaron diez semestres (o cinco años) antes, por lo cual se trata de un cálculo de deserción por cohorte de estudiantes.
En el Seminario se analizaron los casos de los 14 países asistentes, los cuales nos permiten reconstruir un mapa regional sobre la magnitud de la deserción en el contexto de algunos elementos de cada sistema de educación superior. Los datos sobre número de instituciones son del año 2005; los correspondientes a matrícula y deserción corresponden a los años 2003 y 2004, los cuales varían entre los diferentes países dependiendo de la disponibilidad de información.
Chile
Cuenta con 299 instituciones de educación superior, de las cuales 16 son universidades estatales; nueve, universidades privadas con subsidio estatal; 39 universidades nuevas; 48 institutos profesionales; 177 centros de formación técnica y 10 institutos de las fuerzas armadas. Para 2004, la tasa de cobertura era del 46.9% y atendía a 583.959 estudiantes.
La deserción se calculó en 53.7%. En las universidades públicas fue del 41% y para las privadas del 63%. Para el caso chileno las principales causas de la deserción son: la falta de actitud y compromiso de los alumnos por la educación, la carencia de prácticas en los primeros años de la carrera que permitan el acercamiento del estudiante con el mercado laboral, la débil capacitación docente, la falta de financiación, las bajas expectativas de encontrar trabajo al finalizar los estudios.
En este país se proponen las siguientes estrategias para disminuir la deserción: promover una mayor articulación entre la educación media y superior; la modulación de los currículos, la articulación entre las instituciones de educación superior, la creación de carreras cortas, el perfeccionamiento de la orientación vocacional, la capacitación de docentes en la implementación de nuevas tecnologías en los procesos de enseñanza, la implementación de cursos remediales y el incremento de subsidios, becas y créditos para estudiantes de escasos recursos.
Argentina
El sistema de educación superior cuenta, de una parte, con 81 universidades, 38 públicas y 43 privadas y, de otra parte, con 10 institutos universitarios. En 2003 estas instituciones atendían a 2.010.830 estudiantes, para un 60% de cobertura. El 86% de los estudiantes recurre a la oferta pública, la cual es gratuita. Esto es relevante en relación con la deserción estudiantil, pues incide en que las permanencias sean largas, puesto que los alumnos deciden cuándo presentar exámenes y también pueden suspender sus estudios y reincorporarse a ellos cuando quieran.
La deserción estudiantil se estimó en 40%. El abandono de estudios para este país se asocia a factores tales como: el lugar de residencia, las aspiraciones y dedicación de los estudiantes, las características socioeconómicas y la educación de los padres, y el exceso de programas académicos ofrecidos.
Algunas estrategias empleadas para reducir la deserción son: la articulación de la educación media con la educación superior, la identificación de grupos de riesgo, la creación de una base de datos integrando la información de cada estudiante para el diseño de estrategias, las tutorías, la orientación vocacional y la implementación de programas de becas y créditos educativos.
Brasil
Cuenta con 1.859 instituciones de educación superior, de las cuales 1.655 son privadas y 204 públicas. La cobertura atiende a 4.315.156 estudiantes para una tasa de cobertura del 25.1% en 2004.
La tasa de deserción es del 59%. En las universidades públicas fue del 74% y en las universidades privadas se calculó en un 54%. Como principales determinantes de la deserción se señalaron: el desconocimiento de los estudiantes del programa académico, su currículo y metodología específica, la deficiencia en la preparación previa de los estudiantes, la influencia de la familia y el medio en la selección inadecuada de la carrera, los cambios de lugar de residencia, los problemas financieros, los horarios de estudio incompatibles con el trabajo, los traslados de carrera y de institución, la reprobación académica, la falta de perspectivas de trabajo, los problemas familiares y la falta de recursos económicos.
Las principales estrategias presentadas para enfrentar la deserción fueron: una mayor integración de los alumnos con el ambiente universitario y de educación superior, la creación de currículos flexibles, la oferta de programas de becas parciales o integrales y la implementación de opciones de financiamiento para estudiantes de escasos recursos.
Bolivia
Tiene 52 instituciones de educación superior, de las cuales 11 son universidades públicas autónomas, dos universidades son de régimen especial y 39 son privadas. La cobertura del sistema de educación superior es del 38.6%, con una matrícula de 312.769 estudiantes (2003).
En 2002 la tasa de deserción para el país fue del 73.3%. Entre los factores asociados con la deserción se encuentran: el abandono del estudio para dedicarse al trabajo, los cambios de carrera, la inadecuada información sobre el medio profesional, los motivos familiares y los cambios en el estado civil de los estudiantes.
Algunas de las estrategias para contrarrestar la deserción son: aumentar los niveles de eficiencia en las universidades, capacitación de docentes, creación de políticas encaminadas a la liberación de las trabas burocráticas en los procesos de titulación, fortalecimiento de los programas de becas y financiamiento para estudiantes de escasos recursos e implementación de créditos de estudio en las universidades.
Uruguay
Tiene cinco universidades, una pública y cuatro privadas. En 2003, la cobertura era de 40.5% y atendía a 105.268 estudiantes. La deserción se estimó en 72%. Se presentaron las siguientes causas: falta de motivación de los estudiantes por la educación, falta de orientación vocacional, débiles expectativas sociales y económicas, desempleo, incompatibilidad del estudio con el trabajo, exigencias curriculares tales como la larga duración de los estudios, las estrategias de enseñanza de los docentes, la excesiva orientación teórica y la escasa vinculación con el mercado laboral.
Algunas de las acciones propuestas para combatir la deserción fueron: flexibilizar los horarios académicos; realizar programas de acercamiento del estudiante a sus facultades; dotar de implementos, tales como libros, a los estudiantes de escasos recursos; incrementar la financiación; revisar los currículos; capacitar docentes, y fomentar la orientación vocacional.
Costa Rica
Cuenta con 54 instituciones de educación superior, de las cuales cuatro son públicas y 50 son privadas. La tasa de cobertura para 2004 fue del 43.7% atendiendo a 175.284 estudiantes.
La tasa de deserción es del 54%. Para las universidades estatales se calculó en 52%. Se expusieron los siguientes elementos asociados a la deserción: la metodología de estudio, la larga duración de las carreras, el ambiente de estudio, la formación del personal docente, el abandono de los estudios para trabajar, la carencia de financiamiento, la inflexibilidad en los horarios de estudio, la insatisfacción con la carrera, el cambio de estado civil de los estudiantes y la carencia de recursos económicos para cubrir los costos de los estudios.
Algunas de las estrategias expuestas para enfrentar el fenómeno fueron: fortalecer los procesos de autoevaluación y autocorrección, capacitar a los docentes, revisar los currículos académicos, incrementar la rigurosidad en los criterios y mecanismos de selección de los docentes, dar importancia a la orientación vocacional, celebrar convenios de cooperación internacional con instituciones de otros países, implementar nuevas formas de graduación y nuevas tecnologías en la enseñanza y realizar tutorías.
Guatemala
Cuenta con una universidad pública y nueve privadas. A 2004, la cobertura fue del 19.3%, equivalente a una matrícula de 236.266 estudiantes.
La deserción se calculó en 82%. Para la universidad pública fue del 76% y para las privadas del 87%. Como causas de la deserción se presentaron: la falta de financiamiento, la falta de programas de becas para los estudiantes, las altas tasas de desempleo, la actitud e inmadurez de los estudiantes para asumir la responsabilidad de los estudios, la carencia de orientación vocacional para los estudiantes, la débil preparación previa en los colegios y la falta de actualización pedagógica de los docentes.
Guatemala presentó las siguientes alternativas para disminuir la deserción estudiantil: la revisión permanente de los programas y planes académicos ofrecidos, el mejoramiento de la calidad de la educación media, la implementación de programas para suplir las deficiencias de la educación media, la capacitación de docentes y la incorporación de nuevas metodologías de enseñanza.
Honduras
Tiene 18 centros de educación superior, cinco públicos y 13 privados; del total, 12 son universidades. En 2003 la matrícula ascendió a 120.012 estudiantes, para una cobertura del 17.7%.
La deserción en educación superior es del 38%. Entre las causas asociadas al fenómeno están: la necesidad de trabajar, la incapacidad de asumir los costos de matrícula, el bajo rendimiento académico, la falta de orientación vocacional y de motivación de los estudiantes.
Propone las siguientes alternativas: campañas de motivación y orientación profesional, supervisión de la realidad docente -capacitación y remuneración-, mejoramiento de la educación básica y media, revisión de los modelos educativos, flexibilización de los horarios de estudio, implementación de la educación a distancia para ampliar la cobertura, y fomento y fortalecimiento del crédito educativo flexible y con bajos intereses.
Panamá
Cuenta con 40 universidades, cuatro de carácter oficial y 36 privadas. En 2003, la cobertura en educación superior ascendió a 132.167 estudiantes, para una cobertura del 50.5%.
La deserción estudiantil se estimó en 42%. Presentó como principales factores relacionados con la deserción: falta de unidad en los criterios de evaluación por parte de los profesores (calificación “injusta”, según los estudiantes), ausencia de servicios de orientación a los estudiantes, bajo rendimiento académico, debilidades en la calidad de la educación media, insatisfacción de los estudiantes con la calidad y metodología de los docentes, así como con la infraestructura de las instituciones, la necesidad de trabajar, las limitaciones económicas para costear los estudios y la falta de financiación.
Algunas de las estrategias para enfrentar la deserción son: mayor articulación entre todos los niveles educativos; establecer un sistema de comunicación formal entre la administración universitaria, los profesores y estudiantes para mejorar la evaluación y retroalimentación; informar al estudiante sobre las posibilidades de reingreso que ofrecen las instituciones y minimizar los trámites burocráticos para el regreso; intensificar las actividades extracurriculares, académicas, culturales y deportivas; revisar los planes de estudios, y consolidar las tutorías.
México
El país cuenta con 1.800 instituciones de educación superior. En 2004, la matrícula se estimó en 2.384.858 estudiantes, lo que representa una cobertura del 24.6%.
La tasa de deserción se estimó en un 53%. Para las universidades públicas fue del 58%, mientras que para la universidad privada fue del 39%. Entre los factores asociadas con la deserción se mencionan: el tradicionalismo en la escogencia de las carreras, la ausencia de información sobre la diversidad de programas ofrecidos por las instituciones, las responsabilidades familiares, el bajo rendimiento académico, la mala elección de la carrera, los cambios de carrera y la discriminación en el entorno de estudio.
Algunas de las propuestas para enfrentar la deserción son: fortalecer los planes de becas para estudios superiores, consolidar la planeación curricular y realizar acciones de orientación vocacional.
Colombia
Nuestro sistema educativo cuenta con 277 instituciones de educación superior, de las cuales 81 son públicas y 196 privadas. Según el Sistema Nacional de Información de la Educación Superior, Snies, a 2006 la cobertura es de 26.1%, lo cual equivale a 1.301.728 estudiantes. A 2004, la deserción se estimó en 49%. Como causas del abandono estudiantil se señalaron: limitaciones económicas y financieras, bajo rendimiento académico, desorientación vocacional y profesional y dificultades para adaptarse al ambiente universitario.
Dentro de las estrategias para enfrentar la deserción están: consolidación del crédito educativo; implementación de una herramienta de seguimiento del fenómeno, por estudiante y factor determinante de deserción; identificación y réplica, entre instituciones de educación superior, de prácticas o experiencias con resultados significativos en la disminución de la deserción, y promoción de la formación técnica y tecnológica, que por su pertinencia, duración y costos, debe incidir favorablemente en la permanencia.
Es claro que los países de América Latina enfrentan desafíos similares en la educación superior, los cuales constituyen el contexto de la deserción estudiantil: financiación, incremento de la cobertura, aseguramiento de la calidad, mejoramiento de la equidad en el acceso y permanencia, mayor articulación con la educación secundaria, diversificación de la oferta para atender distintas dimensiones, intereses y necesidades (ciencia, tecnología, sector productivo, investigación, humanidades, artes, formación integral) y mayor vinculación con el sector laboral y productivo 

Fuente: Unesco - Iesalc. Para Colombia, Snies.
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