


Educacion superior: concentración geográfica
Aun cuando la oferta de programas de educación superior cubre en la actualidad los 32 departamentos del país, persisten los casos de concentración de la matrícula: mientras en Bogotá la cobertura supera tasas brutas del 50%, en otras diez entidades territoriales no pasa del 10% del total de la población en edad de cursar estos estudios. El 67.1% de los estudiantes matriculados en los diferentes programas académicos de pregrado y postgrado en el país se concentra en cinco entidades territoriales: Bogotá, Antioquia, Valle del Cauca, Atlántico y Santander. El mayor número de estudiantes matriculados entre el 2001 y el 2005 (ver cuadro 2) lo registra la capital del país, que agrupa más del 33% de la matrícula nacional. Sin embargo, es importante señalar que esta ciudad ha perdido participación en el total, al tiempo que la han ganado los departamentos de Bolívar, Risaralda, Huila, Magdalena, Cundinamarca y Córdoba.

La composición de la matrícula regional se corresponde con la concentración de la oferta, que coincide con los departamentos de mayor actividad económica. El 72% de las instituciones de educación superior, como en el caso de la matrícula, se concentra en las mismas cinco entidades territoriales: en Bogotá se encuentran 107 instituciones (39%), en Antioquia 37 (13%), en el Valle del Cauca 29 (11%), en Atlántico 13 (5%) y en Santander 12 (4%).
El cambio en la composición regional de la matrícula obedece, entre otras razones, al uso de nuevas metodologías y tecnologías, que ha ampliado las posibilidades de acceso de los habitantes de distintas ciudades y municipios a la educación superior. De hecho, la matrícula de los programas a distancia aumentó un 21.1% entre el 2003 y el 2005, mientras que la de los programas presenciales creció un 3.8%. Por otra parte, la adopción de la virtualidad como metodología de enseñanza es una práctica que varias instituciones del país han acogido, y que seguirá ganando espacio con la unión de esfuerzos y el apoyo del Ministerio. En este sentido se continuará trabajando en el fortalecimiento del Banco de Objetos Virtuales de Aprendizaje, del Portal Colombia Aprende para la Educación Superior, así como en la capacitación masiva en ambientes virtuales y en la ampliación de redes de alta velocidad. Matrícula por modalidad de formación
En la composición de la matrícula sobresalen dos aspectos: el primero es la tendencia de la participación de la matrícula de los programas técnicos profesionales y tecnológicos dentro del total. En el 2002 estas dos modalidades representaron el 18.3% y en el 2005 el 25.7%. El buen desempeño del último año se debe, en buena parte, al impulso de los programas técnicos profesionales y tecnológicos que desarrolla el Servicio Nacional de Aprendizaje (sena). El segundo aspecto tiene que ver con el dinamismo de los programas de postgrado en maestrías y doctorado, que registraron un incremento significativo entre el 2002 y el 2005: crecieron respectivamente un 74.2% y un 162.8%. Este comportamiento merece ser resaltado, pues en el país este indicador ha tenido un comportamiento histórico bajo, sobre todo en el número de graduados de doctorado (éste corresponde a una tasa anual de 1.1 por millón, el mismo que en otros países como Argentina, Brasil, Francia y Estados Unidos es, en su orden, de 9, 19, 140 y 177).
Lo que podría denominarse efecto sustitución, sumado a la terminación de cohortes, hizo que la matrícula de los programas de especialización descendiera a partir del 2002 (una caída del 23.1% frente al 2005). No obstante, este indicador tuvo un crecimiento del 4% entre el 2004 y el 2005, luego de presentar tasas negativas en los dos últimos años (ver cuadro 3).

Matrícula por programas académicos
Las áreas de conocimiento corresponden a la agrupación de programas académicos por contenidos afines. Del total, el 55% de la matrícula se concentra en programas de dos áreas: Ingeniería, Arquitectura, Urbanismo y afines (28.4%), y Economía, Administración, Contaduría y afines (26.6%); les siguen, en su orden, Ciencias Sociales, Derecho y Ciencias Políticas (9.7%) y Ciencias de la Educación (9.5%).
Si bien las áreas del conocimiento permiten identificar los programas de mayor oferta del país, desde el 2005 el Ministerio de Educación tiene como referencia 55 Núcleos Básicos del Conocimiento (nbc), una agrupación más desagregada de las áreas que permite detallar el análisis. Los resultados muestran que el 43.9% de los estudiantes matriculados durante el primer período académico del 2005, es decir, 532.084 estudiantes hacen parte de 20 nbc. Dentro de éstos, el 60.7% de la matrícula corresponde a los núcleos de Derecho, Administración de Empresas, Contaduría Pública, Ingeniería Industrial, Ingeniería de Sistemas y Medicina.
En el mismo período, en las cinco entidades territoriales donde se concentró el 67.1% de la población estudiantil, el 45% de la matrícula de los veinte núcleos más representativos se registró en los programas de Administración de Empresas, Contaduría Pública, Derecho, Ingeniería de Sistemas, Ingeniería Electrónica, Ingeniería Industrial, Ingeniería Mecánica, Medicina y Psicología (ver cuadro 4).

En general, el país ha avanzado en su meta de ampliar la cobertura de la educación superior, pero para cerrar la brecha entre las posibilidades de acceso de las personas de menores ingresos y las de los estratos más altos, y responder con una fuerza laboral cada vez más calificada a las exigencias de los mercados modernos, los esfuerzos deben ser mayores. Según la Encuesta de Calidad de Vida, la escolaridad promedio de la Población Económicamente Activa (pea) pasó de 7.4 años en 1997 a 8 años en el 2003, pero los resultados por decil de ingreso son contundentes: el decil más alto supera en 2.7 veces la escolaridad del decil más bajo: 4.6 años. Es prioritario, entonces, seguir concentrando esfuerzos en la población de menores ingresos y en generar acceso a una educación superior pertinente para toda la población del país. |