Centros Regionales de Educación Superior: respuesta a un diagnóstico
El que los jóvenes se vean forzados a abandonar sus lugares de residencia para acceder a programas de educación superior no sólo tiene un alto costo social y económico directo para las regiones, sino además un efecto negativo en las tasas de cobertura y retención de la educación. Y esto es así porque la educación superior no estaba respondiendo en forma adecuada a las necesidades laborales y productivas del país; por la ausencia de pertinencia y consistencia entre los contenidos académicos, el aprendizaje y la demanda laboral, y por la proporción inversa que existe entre profesionales, técnicos y tecnólogos.
Los Centros Regionales de Educación Superior –ceres– nacen para contribuir a subsanar estos problemas: al llegar a las regiones urbanas marginadas y a las áreas apartadas del país con programas pertinentes, acordes con la vocación productiva de las zonas, cumplen con el propósito de desconcentrar y mejorar la oferta, la eficiencia y la equidad de la educación superior. ¿Cómo lo hacen?
1. Llevan la oferta educativa a las comunidades donde el acceso es difícil, y así amplían la cobertura y la desconcentran.
2 Llegan a la población de menores ingresos con una oferta a bajo costo y con prioridad de acceso a crédito educativo, y contribuyen así a la equidad.
3 Pensando en el bienestar de las comunidades, ofrecen una alternativa para los jóvenes graduados de media.
4 Apoyan la vinculación de la academia y del sector productivo, llevando programas que coadyuvan al esfuerzo productivo y que responden a los requerimientos definidos por la alianza. Contribuyen también al fortalecimiento de la educación técnica y tecnológica.
5 Apoyan la difusión y uso de nuevas metodologías en educación superior: los ceres están dotados de tecnología de comunicación e información que facilita la oferta de programas con contenido virtual.
6 Promueven la eficiencia mediante el uso compartido de recursos.
7 Obligan al cumplimiento de condiciones de calidad en los programas que se ofrecen.
Los ceres están conformados por alianzas en las que participan el gobierno –departamental y local–, la academia, el sector productivo y la sociedad civil; estas alianzas se centran en maximizar la infraestructura disponible y las fortalezas de cada miembro para garantizar la oferta de programas orientados a la vocación productiva de la región, con énfasis en nuevas metodologías (a distancia y virtuales).
Arte y parte del Ministerio de Educación Nacional
Con el propósito de apoyar el inicio de los ceres, el Ministerio promueve el programa en las regiones, define lineamientos para orientar su creación, facilita la conformación de alianzas regionales, las apoya en el diseño y mejora de sus proyectos, y ofrece recursos mediante las convocatorias de la Dirección de Apoyo y Seguimiento del Viceministerio de Educación Superior. Por otra parte, con miras a garantizar la calidad de los programas que los ceres ofrecen, éstos deben tener el registro del Sistema Nacional de Información de la Educación Superior. Además, para contribuir al fortalecimiento de los Centros creados, el Ministerio hace seguimiento y evalúa el impacto de los programas.
Balances
La meta del Ministerio para el cuatrienio es crear 100 ceres y con ellos generar 10 mil nuevos cupos en programas de educación superior. Al finalizar el 2005 se habían creado 80 ceres –distribuidos en 334 municipios y 30 departamentos–, de los cuales 45 se encontraban ya en funcionamiento –los restantes 35 inician labores en febrero del 2006–; se habían generado 5.037 cupos, se habían ofrecido 74 programas técnicos y tecnológicos (48% del total), y habían hecho parte de la alianza 98 organizaciones del sector productivo
|