Número 02
Mayo-Junio 2004
»
Volver a inicio
»
Ediciones anteriores
»
Suscríbase 
»
Cartas
  Contenido
»
En el camino
de la calidad
»
En manos
de la Academia
»
Exelencia
por voluntad propia
»
Empieza a formarse
una cadena para la calidad
»
Qué se enseña,
qué se aprende
»
Iberoamérica
suma experiencias
»
Colombia frente a la internacionalización de la educación superior
»
Oportunidades para la educación superior
»
Formar para una cultura internacional
»
Contenidos y conectividad
»
Jurídicas
»
Breves
»
Editorial
 

EDITORIAL

Un camino hacia el desarrollo
Estamos seguros de que una de las prioridades de Colombia para el siglo XXI debe ser la consolidación de un proyecto educativo capaz de desarrollar las herramientas y generar las capacidades necesarias para que sus ciudadanos aseguren su bienestar, construyan un mejor país y enfrenten con ventaja las exigencias del mundo contemporáneo.

Por ello, el Gobierno Nacional le ha planteado al país una Revolución Educativa, definida como la primera de las herramientas de equidad social y basada en tres ejes fundamentales: el aumento de la cobertura, el mejoramiento de la calidad y la eficiencia del sector educativo. Sabemos que la meta de transformar el sector en magnitud y pertinencia es ambiciosa, pero también nos convence la idea de que ese debe ser el compromiso y el mayor aporte que la comunidad educativa le puede dejar a las generaciones venideras.

Gracias a los esfuerzos de las entidades territoriales en los niveles de Básica y Media, así como de las instituciones de Educación Superior, fue posible lograr un avance significativo en el aumento de cobertura durante 2003, que esperamos consolidar en los próximos años. Simultáneamente hemos venido trabajando, en conjunto con representantes de la comunidad educativa en todos sus niveles, en la consolidación de un sistema de mejoramiento de la calidad que para el nivel de la Educación Superior ha tenido su expresión en la puesta en marcha de un sistema de aseguramiento de la calidad.

Para ello, el Ministerio de Educación Nacional ha asumido, en forma directa, la responsabilidad de la inspección, vigilancia y seguimiento de la Educación Superior, con el fin de, en primer lugar, informar continuamente sobre los resultados obtenidos por los estudiantes en cada uno de los programas y dar cuenta de sus fortalezas y debilidades, así como de la pertinencia de dichos aprendizajes en el mundo laboral y, en segundo término, dar garantía de un nivel de calidad en las instituciones y programas de Educación Superior ofrecidos en el país.

Los componentes de este sistema de aseguramiento de la calidad comienzan con la aplicación de los Exámenes de Calidad de la Educación Superior (Ecaes), cuyos resultados mostrarán los niveles de desarrollo de competencias y habilidades de los estudiantes en cada uno de los programas. Este trabajo se complementa con el Observatorio del Mercado Laboral, que será el vínculo directo con el país. Dicho Observatorio busca recoger y analizar la información sobre los egresados y las demandas laborales para que, con base en ella, entre otros objetivos, las instituciones orienten la actualización permanente y la creación de programas académicos.

Así mismo, el esquema establece un sistema de verificación que permitirá dar fe pública de que las instituciones y los programas creados cumplen con unos requisitos mínimos de calidad y, además, que una vez aprobados, se someten a una comprobación permanente para asegurar el cumplimiento de esos requisitos. A ello se agrega la acreditación voluntaria y de alta calidad que da el Consejo Nacional de Acreditación y la acreditación institucional otorgada por el mismo Consejo.

El tema del aseguramiento de la calidad en la educación no es sólo un asunto de importancia sectorial, sino que se constituye en un aspecto de importancia estratégica para el desarrollo y la internacionalización del país. La magnitud del trabajo que nos espera a todos, instituciones, pares académicos y Ministerio, es inmenso pero necesario. El desafío para los próximos años y la meta que nos hemos trazado es mejorar los aprendizajes de nuestros estudiantes, abrir los espacios y las oportunidades para ellos y lograr ser el punto de referencia en materia de calidad de la educación para América Latina y el resto del mundo.


Cecilia María Vélez White
Ministra de Educació