| En el mundo de
hoy no es suficiente saber desempeñarse con presteza en un
oficio, se requieren habilidades que abarcan desde la resolución
de problemas hasta la fluidez en la comunicación, el manejo
de información, la evaluación de riesgos y la autoorganización.
En los inicios del siglo XXI el uso creativo de conocimientos y
habilidades, es decir, de competencias, constituye la principal
fuente de productividad y desarrollo de empresas y organizaciones.
La educación, entonces, tiene el reto de situar el aprendizaje
en una serie de contextos significativos para que los estudiantes
puedan alcanzar competencias que generen impacto en el mundo que
les rodea, especialmente en el productivo. En este terreno, se plantean
cambios significativos a la educación, especialmente a la
formación técnica profesional y tecnológica
y su articulación con la profesional universitaria.
Una estrategia que responde a las nuevas dinámicas de la
sociedad y al ritmo del mercado laboral es la formación por
ciclos propedéuticos. Ésta se caracteriza por concebir
y organizar de manera flexible, secuencial y complementaria el currículo
de los programas de las carreras universitarias. Encontramos así
tres ciclos en la formación: el primero, técnico profesional;
el segundo, tecnológico y el tercero, profesional.
Por tradición, en Colombia la educación técnica
profesional y tecnológica se concebía como ciclos
cerrados y concluyentes, sin articulación con los estudios
de las carreras profesionales. Con la Ley 749 de 2002, que organiza
la formación por ciclos propedéuticos, los estudiantes
de las carreras técnicas y tecnológicas tienen la
posibilidad de transitar hacia los otros niveles de educación
superior a través de programas concebidos y diseñados
de tal forma que dicho paso no sólo es posible sino deseable.
Es decir, una persona podría, en paralelo con la educación
media, iniciar en décimo grado su formación técnica.
Cuando concluya este primer ciclo, con las habilidades adquiridas
podrá acceder a un empleo. Así mismo, si ha culminado
con éxito el bachillerato y el programa técnico profesional,
podrá llevar a cabo estudios tecnológicos, o segundo
ciclo de formación. Luego de culminar con éxito este
ciclo, obtendría el título de tecnólogo, el
cual le abre otras opciones laborales y al mismo tiempo lo posibilita
para continuar su formación académica.
En este caso encuentra dos opciones: una especialización
a
nivel tecnológico o un programa profesional universitario,
el tercer ciclo de formación. Si elige el segundo y obtiene
el título profesional, podrá entonces acceder al mercado
laboral como tal y más tarde, si así lo desea, realizar
una maestría. |