Número_01
  Número 01
Marzo-Abril 2004
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Cartas
  Contenido
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La educación
se transforma
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Viceministerio
para la educación superior
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Educación superior
con calidad
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Como la vida,
educación por ciclos
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Academia
en la balanza
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Las regiones
son el centro
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Incrementar cobertura,
una meta posible
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Sin barreras
económicas
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Australia y Chile,
distantes y eficientes
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Jurídicas
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Breves
 
POLÌTICA
La educación
se transforma
  La Revolución Educativa se propone modificar el sistema en magnitud, pertinencia y equidad para mejorar el nivel de vida de los colombianos y promover la competitividad del país. Tres estrategias se llevan a cabo: aumento de la cobertura, incremento en la calidad y mejora en la eficiencia y eficacia del sector.

La educación colombiana emprendió hace un año largo la Revolución Educativa, una transformación a fondo del sistema, eje del Plan Sectorial de Desarrollo del Gobierno, que cobija acciones estratégica desde tres objetivos fundamentales: ampliar la cobertura, incrementar la calidad y mejorar la eficacia y eficiencia del sector.

En materia de educación superior, la ampliación de cobertura es un ambicioso plan con una serie de programas que dan prioridad a estudiantes de bajos recursos, a través de créditos educativos vía Icetex,
y promueven acciones a nivel regional, entre ellas programas a distancia y virtuales y alianzas interinstitucionales que posibilitan el uso compartido de recursos, tanto humanos como de infraestructura
y conectividad.

  El esfuerzo en lograr una ampliación significativa en la cobertura durante este cuatrienio, 400.000 nuevos cupos como meta, un incremento cercano al 40%, requiere igualmente fortalecer en cantidad y calidad la educación técnica y tecnológica, flexibilizar el sistema, incrementar la permanencia de los estudiantes (la deserción alcanza el 50%) y racionalizar el uso de los recursos.
Pero la cobertura tiene que ir de la mano de la calidad y la pertinencia de la educación superior, para ser consecuente con el objetivo de construir, a través de la educación, un desarrollo social y económico más justo e incluyente. En este sentido se han diseñado e implementado herramientas que permiten evaluar y hacer seguimiento al sector y a los procesos educativos, como son el Sistema Nacional de Aseguramiento de la Calidad, que incluye los exámenes de calidad de la educación superior, el establecimiento de condiciones mínimas de calidad para todos los programas y la acreditación de alta calidad de programas e instituciones.

El mejoramiento de la calidad se inscribe, desde luego, en la interna-cionalización de la educación superior y en el fomento de la investi-gación en las Instituciones de Educación Superior, IES, de acuerdo con el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología. Así mismo, se hace seguimiento a la gestión académica y administrativa de las IES y se proyecta un vínculo directo con el país a través del Observatorio del Mercado Laboral, que recoge y analiza información sobre los egresados y las demandas laborales. El análisis que hagan las instituciones de esta información será de gran utilidad para orientar la actualización permanente y la creación de programas académicos. En este contexto, se da también la reglamentación de la educación no formal y la educación continua.

Un esfuerzo conjunto entre las instituciones y el Gobierno en la modernización y gestión es el eje central de la política de mejoramiento de la eficiencia del sector. La información, su manejo y su flujo, constituyen una de las herramientas más importantes para lograr este fin. Por esto, el Sistema Nacional de Información de la Educación Superior está en proceso de reconstrucción, para garantizar así una información veraz, pertinente y actualizada que permita la toma oportuna de decisiones por parte de todos los actores.

En la medida en que existan más ciudadanos con edu-cación superior de calidad, se podrá hablar de un sistema eficiente y eficaz como lo concibe la Revolución Educativa, al cual sólo se llega con un trabajo mancomunado entre el Gobierno, las instituciones y todo el sector académico.